San Luis Potosí se consolida como un referente en México en materia de integración de personas refugiadas, a través de un modelo impulsado por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona que apuesta por transformar la atención asistencial en oportunidades reales de empleo, capacitación y desarrollo económico.
Durante un encuentro con Chiara Cardoletti, representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en México, el mandatario estatal refrendó que San Luis Potosí seguirá siendo una tierra de oportunidades para quienes buscan reconstruir sus proyectos de vida.
Cardoletti destacó los resultados alcanzados en la entidad y calificó como impresionantes los avances logrados mediante la coordinación entre el Gobierno estatal, empresas, instituciones educativas y organismos internacionales.
Uno de los principales objetivos de esta estrategia es que las personas refugiadas puedan incorporarse plenamente a la vida económica y social del estado. Actualmente, más de 7 mil 200 personas refugiadas se han integrado en San Luis Potosí, mientras que más de 4 mil han conseguido empleos formales con seguridad social y prestaciones de ley.
El sector empresarial también juega un papel central. Un total de 252 empresas de los sectores industrial, servicios, construcción y agrícola participan en la contratación de personas refugiadas y solicitantes.
Entre las compañías involucradas se encuentran Bosch, Nissin, Herdez, Lamosa y AGC, además de organismos empresariales como Canacintra, Coparmex, Canaco y Canirac.
El caso de Bosch representa uno de los ejemplos de esta estrategia: actualmente, más de 20 personas refugiadas laboran en la empresa, principalmente en áreas de producción, logística y auditoría.
Sin embargo, el modelo promovido en San Luis Potosí va más allá de la generación de empleos. La ruta de integración contempla también capacitación, educación, financiamiento, emprendimiento y atención psicosocial, con la participación de distintas instituciones públicas y académicas.
En estas acciones colaboran el Instituto Estatal de Educación para Adultos, el Instituto de Capacitación para el Trabajo, el Sistema de Financiamiento para el Desarrollo del Estado y el Instituto Temazcalli, además de El Colegio de San Luis y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Otro de los componentes es el programa “Refugiando proyectos de vida”, que brinda microcréditos y acompañamiento a personas que buscan iniciar sus propios negocios y generar alternativas de ingreso.
Durante la visita de la representante de ACNUR también se realizaron encuentros con empresas y un conversatorio con personas refugiadas, con el propósito de conocer de primera mano sus experiencias y los retos que enfrentan durante su proceso de integración.
Asimismo, se planteó la posibilidad de que el titular global de ACNUR visite nuevamente San Luis Potosí en octubre, lo que permitiría ampliar la proyección nacional e internacional del modelo desarrollado en la entidad.
La estrategia encabezada por Ricardo Gallardo Cardona plantea que la integración no debe limitarse a la asistencia humanitaria, sino avanzar hacia condiciones que permitan a las personas refugiadas incorporarse plenamente al mercado laboral, acceder a capacitación, emprender y contribuir a la economía local.
Con esta visión, San Luis Potosí busca consolidarse como un estado donde la integración representa no sólo una respuesta humanitaria, sino también una oportunidad para fortalecer el talento, la productividad y el desarrollo económico de la entidad.
