San Luis Potosí vive un cambio evidente en la manera de presentar sus grandes eventos públicos. El contraste entre la antigua oferta de entretenimiento y la propuesta impulsada durante el gobierno de Ricardo Gallardo Cardona permite dimensionar una transformación que va más allá de un simple cartel artístico.
En etapas anteriores, la Feria Nacional Potosina (Fenapo) apostaba por nombres como Maldita Vecindad, Herencia de Patrones y La Sonora Santanera, una programación que combinaba agrupaciones populares, propuestas regionales y artistas con trayectoria.
Hoy, el escenario es distinto.
Con Ricardo Gallardo al frente del Gobierno del Estado, la Fenapo ha buscado posicionarse con espectáculos de alcance internacional y una estrategia que pretende colocar a San Luis Potosí en el mapa de los grandes eventos. La llegada de una figura mundial como Katy Perry representa, para sus impulsores, un salto considerable respecto de los carteles que se presentaban años atrás.
La comparación resulta inevitable: antes, una feria con artistas nacionales y propuestas populares; hoy, un espectáculo con una estrella global capaz de atraer reflectores internacionales.
Más allá de gustos musicales, el cambio también refleja una visión diferente sobre lo que puede representar una feria estatal. El objetivo ya no es únicamente ofrecer entretenimiento a los potosinos, sino convertir a la Fenapo en un escaparate turístico, económico y mediático para San Luis Potosí.
El gobernador Ricardo Gallardo ha convertido precisamente esa transformación en uno de los sellos de su administración: apostar por eventos masivos, espectáculos de gran formato y una imagen pública que busca proyectar al estado hacia nuevos públicos.
El contraste entre “antes y hoy” resume una parte importante de esa apuesta. De los escenarios dominados por agrupaciones nacionales y artistas de distintos géneros, a una cartelera capaz de incorporar a una estrella internacional como Katy Perry.
La discusión puede centrarse en el costo, el impacto económico, la calidad de los espectáculos o los gustos de cada generación. Pero hay un elemento difícil de ignorar: la escala de la apuesta cambió.
Y en esa transformación, Ricardo Gallardo busca que la Fenapo deje de ser solamente una feria tradicional para convertirse en uno de los principales escaparates de entretenimiento del país.
Antes era una feria con grandes nombres. Hoy, la apuesta es que San Luis Potosí sea el gran escenario.
